Mostrando entradas con la etiqueta Adiós. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Adiós. Mostrar todas las entradas

Fué tan bonito soñar...


Un día tuve un sueño,
era muy niña pero lo recuerdo.

Un príncipe llegaba de lejos en su carroza y me esperaba fuera de mi infernal casa.
Nunca pude verle la cara, pero mi sonrisa era el reflejo de su belleza.
Pasaron años en los que ese sueño se repetía, día tras día, siempre despertaba.
No hace tanto, volvió a mi mente esa fantasía. Pero en esta ocasión logré salir al jardín y montar en el carruaje. No recuerdo ni como era por dentro, ni el color, pero si una luz inmensa que llenó todo de amor e ilusión.
Fui tan feliz. Al fin mi anhelo se hacía realidad. Estaba con ese hormigueo constante en el estómago. No lo sabía o no quería creerlo, pero, me había enamorado.
Todavía sigo en ese vagón. La luz se hace cada vez más tenue pero ahora sí consigo verle el rostro a mi amado infante.
Mi sueño se cumplió. Ha sido tan hermoso.
Tengo que salir del vehículo pero ahora...no sé dónde está la puerta, que habrá fuera. Lloverá o lucirá el sol, estaré despierta siempre o volveré a soñar.
Tengo pánico, no quiero bajar, ...se está tan bien arropada por este faro.
Tengo que despertar, los sueños sueños son, y, nunca se hacen realidad.


(C) Marta Trinidad

Veneno lento


Escribo sin palabras
escucho al corazón
todo lo que dió alas
mata mi razón.
Espero a mi destino
vacio y sin sentido
perdida sin esperanza
muerta en el olvido.
Renuncio al amor
refugio de la que fui presa
sin mostrar valor
pierdo mi entereza.
Camino porque ando
respiro porque vivo
descalza y sin motivos
llega pronto mi sino.
Intento el odio
no entra en mi cuerpo
maldito seas amor
ocupaste por completo.
Maldigo la vida
momentos perfectos
falsas esperanzas
veneno lento.

(c) Marta Trinidad

Por qué me mientes...


Vivo en una burbuja
llena de miedos y asombros.
Todo mi amor es ficción
pues la otra lo domina,
aun en la distancia,
su sombra persigue a mi sueño
no podré omitirla.
La verdad duele, eso lo sé,
pero el engaño y la mentira
que persigue mi mollera
hacen que más todavía duela
lo que tengo por dolor.
Ojalá pudiera borrarte,
engañarte en mi conciencia,
retirarme de esta guerra
que sé perdida de primera.
Te entregué mi vida entera
y me pagaste con tortura,
te pretendí,
tú me aceptaste,
para darme poco a poco
descaros en propia jeta.

(c) Marta Trinidad

Para ti...


Hace unos años pensaba que el amor eterno existía
y quiero creerlo porque en ello baso mi vida.
Me niego a entender por qué no puede ser así,
cuando dedicas tu vida y tus sueños al prójimo...
Que bonito sería despertar un día y ver que estas aquí.
Sufriendo conmigo, luchando por algo, creciendo y sintiendo
que la vida sin amor no tiene sentido ni valor,
que los baches y adversidades se pasan, que lo bello es seguir hacia adelante
que cada segundo cuenta,
que cada hora que pasa sientes que te aman,
que no importa el lugar...
que no importa el destino...
sólo estando juntos se llega al amor eterno,
ese que creo que existe,
que crece cada día,
que mantenerlo es difícil ,
pero es eso lo que nos guía.
Quererse a uno mismo y compartirlo con alguien
será una utopía.
A veces cavilo sobre si me arrepiento de haberte conocido,
pero se pasa la duda,
fue duro pero tan bonito...
Dormir a tu lado,
despertarme contigo,
ver tu sonrisa,
viajar por viajar,
por ser felices un día...
En eso pienso, mi amor...
y eso me quita la vida.
No puedo olvidarte, ni quiero...
las cosas lindas son fotografías,
diapositivas que me hacen reir y llorar a un tiempo.
Me distancio por respeto,
porque tus deseos los quiero cumplir,
aunque me lleve la vida en ello
y no pueda vivir sin ti,
debo decirte te quiero y esperar el fin.


(c) Marta Trinidad

Destrozada el alma


Esquivando el dolor
llego a casa y me derrumbo,
no hay momento ni segundo
que no crea en el adiós.
Meditado y reservado
mi lamento suena en vano
la desdicha ha sembrado
solo tristeza y desánimo,
no concibo ya la vida
no creo en el amor
todo lo que quería
inundado se ha quedado
de lágrimas y desconsuelo,
de penosa y mustia desolación.
Dicen, y se que no es cierto,
que el tiempo lo cura todo.
Lo que más he querido y no tengo
lo lloro siempre mientras vivo.
Mi error es vivir en sueños
buscando felicidad
deseando compañía
que me quiera de verdad.
Creí que esta vez sería
me enamoré con sinceridad
sin dejar de luchar por lo que amaba
y no era realidad.
El despertar de esta quimera
no lo puedo soportar
y casi por un momento
mi aliento desvanece
y el futuro con mi amor
desaparece sin poderlo remediar.

(c)Marta Trinidad