Espero que algun día al despertar
tu mente se vuelva luz al recordar,
los momentos más dichosos
que me has hecho deleitar.
Explico al subconsciente
que no eres más que un sueño.
Algo que pasó,
hermoso.
Parte de lo que la vida me ha dado
y ha quedado anclado al pasado.
Lo más bonito que he vivido,
lo más duro que he llevado...
siempre y sin quererlo
te sigo amando.
No se si superaré
esta historia alguna vez,
mas lo que si he aprendido
es a dejar mis sentimientos escondidos,
alejados de lo carnal y lo prohibido,
intentando hacerme inerte cada día,
despechada y deprimida
hasta que desaparezcas de mi vida.
Lo más amado se vuelve dolor,
lo más sagrado decepción,
importantes momentos
en inolvidables recuerdos,
quiero apartarme y no puedo
sigues en mi corazón.
Como una herida, lo se,
cautiva vivo en silencio
este amor inmenso
que no encuentra solución.
Aprenderás en este mundo
lo que duele el desamor
no estaré para arroparte
sufrirás sin compasión,
pues tengo fe en lo divino
y a cada persona le llega su destino,
valorarás lo que he sentido
el temor de estar perdido,
lo que te quiero y he querido
nadie más que yo.
(c) Marta Trinidad