Siempre en mi, amiga...


Amor bello,
sin condición ni tiempo...
Pasan siglos,
pasan años,
siempre te extraño.
Estoy aquí siempre,
tú estás siempre ahí...
a mi lado.
La distancia no existe,
nada cambia,
todo resiste.
Lo más puro y hermoso,
sin ataduras,
sin rencor,
es cierto...
te quiero,
ahora y siempre
aun sin verte.
Debo tenerte
y decirte...
para siempre.

(c)Marta Trinidad

Ya queda poco...


Deseando que llegue un momento
en ocasiones mi mente se vuelve oscura,
debo creer que lo benigno es mi ser y no dejarme arrastrar al abismo.
Luchar contra lo malo,
persistir en la bondad,
aunque azoten mi cordura
mi comprensión me otorgará claridad.
Podré entender que lo pérfido es breve,
mi cuerpo lo ahuyenta velozmente.
Entregar aun sin fuerzas mi alma al enemigo
creyendo y deseando lo bueno en objetivo.
No decaerán mis anhelos
aun apartando mis escenas
pues para todos los que quiero
o me han otorgado algo
deseo todo lo bueno.

(c)Marta Trinidad

A la rubia


Hay amiga, en que momentos te añoro.
Sin ti vivir no puedo y teniendote me muero.
Amarga y fresca llegas
yo envuelta contigo voy
mi perdición, mi tormento, mi más dulce momento.
Sabiendo que voy a tu encuentro,
descubro liberación,
mas por un leve momento
deseándote como nunca
mi palpitar sediento
se llena de deshazón.
No debo tenerte cerca
tampoco te tengo lejos
por mucho que me prohíban,
probarte siempre espero,
en estaciones distintas
pero siempre con anhelo.


(c)Marta Trinidad

En proceso...


Nuevas sensaciones,
buenas vibraciones,
alianza trazada,
rebujo de emociones.
Sentimientos,
gratos e impasibles,
caminaré lenta y segura
mostrando el alma en cada paso
porque el camino,
aun largo,
lleno de dicha será.
Las piedras apartaré si acaso,
tropezando alguna caerá,
seguiré paseando
buscando felicidad.

(c)Marta Trinidad


Sin vida


Despertaré cada mañana,
caminaré descalza,
trabajaré sin ansias,
dormiré desnuda
comeré sin ganas.

Destrozada en alma,
muerta en vida,
dolorida en llagas
sin fé ni alegría.

Quién comprende.
Quién olvida.
Un recuerdo.
Una herida.
Desgarro desbocado,
tristeza desmedida.

Sólo puedo olvidar lo malo,
lo bueno es lo mejor,
negar no puedo mi amor
evocando al ser amado.
Mas muero al recordarlo
Rota lloro de dolor.
Cada lágrima un tormento,
cada alusión,
No puedo vivir así,
porque mi vida sos vos.


(c)Marta Trinidad

Reclamo


Odio mi vida
porque mi vida eres tú.
Quiero disfrutarla,
vivirla y gozarla.
No sufrirla ni maldecirla.
No pedir que me quieras
no llorar al darme cuenta
que no es así.
Ser uno
aun distintos,
ser feliz.

No creo en la maldad,
ni vivo en injusticias,
no venero la vanidad
ni, por supuesto,
la avaricia.
Mas perfecta no nací
sólo un gran defecto tengo,
desde que te conocí
sólo vivo en sueños.


(c)Marta Trinidad

Indiferencia


Lee,
mientras le observo.
Escucha,
mientras le miro.
Absurdo sino es el mío
que sin quererlo le quiero
y él no siente lo mismo.

De las puertas del infierno
un día salió mi alma
a buscar su corazón
que no albergaba más que llagas.

Distintos nuestros orígenes
diferentes nuestros destinos?
Mas lo que mi cuerpo siente
siempre lo llevará consigo.

(c)Marta Trinidad




Sin voz...


No oye,
quien no quiere escuchar.
No ve,
quien no quiere mirar,
el llanto silencioso,
mi corazón marchitar.
Todo pasa con el tiempo,
todo,
cicatriza,
pero deja huella,
una herida superflua,
la vida en su interior
con rastro de tristeza.
Muero de amor,
fallezco de impotencia,
sin pensarlo estoy cautiva,
lo que en su día fue alegría
se ha trocado en aflicción.
Simulada impasible,
mi cometido es existir,
mil motivos me planteo
como hacerlo sin ti.
Mas me duele indeferencia,
digna forma de sentir,
aunque dentro,
en mi conciencia,
yo no pueda verlo así.
De balde consejos he dado,
los necesito para mi,
por haberme enamorado,
no podía esquivarlo,
me quedo con los momentos
que aun haciendo daño al recordarlos,
he pasado tan feliz.
Volvería a equivocarme,
sin dudarlo,
el arrepentimiento no existe
en mi vocabulario.
Sólo lo hice una vez
y todavía no puedo olvidarlo.
Para que vivir así,
si el amor es mi premisa,
sin razón y con desdicha,
esperando,
algún día,
que lo mutuo sea cierto,
aguardando ese afecto,
el mismo que siento por ti.


(c)Marta Trinidad

Para mi nena...


Es la ilusión del primer beso,
del primer roce con sentimiento.
Lo que todos hemos vivido
y disfrutado.
Para ti,
mi niña hermosa,
será lo mismo que fue.
Ciertas cosas no cambian,
lo sé.
No apresures el momento,
espéralo sin más.
En tu vida ese beso
no lo olvidarás jamás.
Será bueno?
O malo?
Insulso?
O amargo?
Lo peor para ti,
mi niña,
es que sea extraordinario.
No quiero yo con esto,
mostrarte el desaliento,
mas te advierto
mi pequeña,
que te estás enamorando.


(c)Marta Trinidad


Cocinando


Que olor más agradable...
mis sentidos fluyen en el aire,
mezcla de tesón y pasión,
conjunto de aromas y sabor
Es lo que siento, juro...
me alimenta el ego y la vida,
pues que sería del mundo
sin una buena comida.

Concluyendo y disfrutando
con una copa de vino en mano,
grito al cielo y a quién guste
de probar mis estofados.


(c)Marta Trinidad

Bonita palabra


Soñaba con ser feliz,
algo tan lejano,
algo que había pensado,
algo que había olvidado.

Nunca he pedido nada
al menos para mi,
y si Dios es mi testigo
por qué me abandona así?

Quizás no se lo he pedido
sólo te pido a ti,
que me digas de palabra
que quieres hacerme feliz.

Si algún día supieras
lo que tienes para ti
la vida sería un sueño
y yo sería feliz.

Feliz por vivir un sueño.
Feliz por compartir.
Feliz por abrazarte a diario.
Feliz por sonreír.
Feliz por querernos tanto.
Feliz por tenerte ahí.
Feliz porque tu lo eres.
Feliz, feliz, feliz.

Felicidad,
que bonita palabra.
Por qué una utopía?
Sólo quiero conocerla,
y al haberte encontrado
la he tenido tan cerca...
que quisiera alcanzarla contigo
y nunca más desaparezca.


(c)Marta Trinidad

A la persona que más admiro...


Te quiero más que a nada
te quiero más que a nadie
te quiero porque te quiero
te quiero por ser mi madre.

Una sonrisa en tu boca
me da una alegría inmensa.
Una lágrima en tus ojos
una profunda tristeza.

No quiero que sufras más,
no quiero verte llorando,
no quiero que estés en vela
todas las noches pensando.

Si te han robado algo
piensa que ha sido Dios,
piensa que él lo ha hecho
por tener alguna razón.

La vida sigue, Mamá
y es realmente corta.
No dejes que el tiempo pase
con toda tu alma rota.

Si supieras lo que te quiero...
Lo eres todo para mi,
aunque nunca te lo diga
sabes bien que es así.

Eres mi ejemplo en la vida
eres camino a seguir,
con tu honradez y valentía
haces que siga por ti.

Siempre te tuve a mi lado
aunque me alejé de allí.
Pero siempre recordando
que no puedo vivir sin ti.

Lo das todo por todos,
eres la mejor Mamá,
eres la mejor del mundo
en mi siempre vivirás.

Cuenta siempre conmigo
contigo yo voy a estar,
acuérdate de tu hija
que te quiere de verdad.


(c)Marta Trinidad





a Uruguay


Sin conocerte te quiero
sin añorarte te adoro.
Vos me diste lo más grande,
sos la patria de mi amante.

Algún día encontraré
para llevarme.
Algún año miraré
como quedarme.
Si me acoges en tu lecho
sagrado corazón te guarde.

Hermoso, triste y esperado
es mi viaje a tus prados,
a tus costas que encandilan
a más de un emigrante.

Si así lo querés lo haré,
mas con amor debés tratarme,
pues para mi sos ahora,
patria de mi amante,
lo más grande.

(c)Marta Trinidad


Como siempre...


Por mucho que pasen los días,
por mucho que pasen los años,
por mucho que cambie mi vida,
siempre te recuerdo,
Hermano.
Te necesito como siempre.
Te adoro como siempre.
Como siempre...
Te extraño.

Dicen que debo olvidar,
que debo pensar en la vida.
Cómo hago si mi vida
se ha quedado contigo,
anclada en el pasado.

No quiero olvidar
eso sería perderte
aunque me cueste la vida
no dejaré de tenerte.

Siempre volvemos al sitio de dónde venimos,
estoy deseando volver
para encontrarme contigo.


(c)Marta Trinidad

Por qué murió la flor?


A la flor de mi jardín
que luce con entereza,
con desatada pasión,
de inconfundible belleza.

Una noche cualquiera
llena de amor y savia
le cortaron su tallo
le robaron su alma.

Sus palabras fueron breves
sus miradas aun más claras
llora el alma con el alba
es mujer desesperada.

Qué ha pasado?
Por qué yo?
Por qué al hombre de mi vida
se lo ha llevado Dios?

Sus ojos, dos luceros,
se confunden con el miedo.
Arrebato de grito y llanto
en su faz gestos de espanto.

La flor se va marchitando
arrugada y sin color.
El jardín donde sembraba
se ha quedado sin su amor.

(c)Marta Trinidad

Conmigo


En la inspirada habitación
donde recuerdo sus gemidos,
la melancolía me acecha
y se aferra a mis sentidos.

Las palabras son vacías,
los días se hacen siglos,
la luz de la esperanza
se ha perdido entre suspiros.

Que triste mi vida,
que amargo mi destino,
si las estrellas me escucharan
llorarían hoy conmigo.

Si en el eco de mis gritos
se oye silencio en el abismo
pensaré que en este mundo
algún ángel vuela en vilo.

Ese ángel que yo amaba,
ese hermano que he perdido
esa vida que han robado
seguirá siempre conmigo.


(c)Marta Trinidad

Oda clásica a mi tierra


Mirando al horizonte
las palabras fluyen por doquier.
No hay paisaje que no encuentre,
ni palabra que no alcance,
con la pluma y el papel.

Los dedos titubeantes
son letras sin razón,
que los aires de su costa
distribuyen con amor.

Es mi tierra tan hermosa,
llena de vida y color.
Mas la sombra de su clima
le acompaña sin pudor.

Húmedos bosques contra verdes prados.
Aguas bravas y bellos lagos.
Cimas de hierba y aroma.
Ríos vivos y grandes historias.
Monumento, leyenda Celta.
Cuna morriña y gran viajera.
Por todo el mundo es admirada.
Todos quieren a Mi Tierra.

(c)Marta Trinidad

El pasillo de la lluvia


No lo ves?

Acaso no es grande?

Que importa si no miras.
Aun anegado y en penumbra,
pasas deslizando,
no pisas en mojado,
siempre tus huellas borras
sin olvidar el pasado.

Algún día saldrá el sol.
Algún día saldré yo,
de ese pasillo inundado
preguntando por vos.

Me verás?

Pregunto.

Esperaré con paciencia,
aun siendo la respuesta pronta,
que esa cortina de lluvia
que deja pasillos cerrados
vislumbre entre sus ondas
la esperanza de ser amado.


(c)Marta Trinidad


Peter Pan


En el abismo de la tortura
el gimoteo de la niña ya adulta.
No insiste, ni puede gritar,
que termine la locura
que la lleva a madurar.

Su camino tortuoso,
de llagas y llantos sembrado,
y en el cielo de sus ojos
avatares de infortunios rasgados.

No hace si no contemplar,
como su destino la lleva
por senderos no propicios
y semblantes de tristeza.

En la lucha de rutina
que acompaña,
no sin cobro,
tanto quebrar del alma,
le aconseja con sollozos
que la vida sigue y con templanza.

Que conlleva la alegría,
la pena,
muerte
y melancolía;
el añoro y felicidad,
que en su mente vivía.

No es más fácil recordar
que todo lo que en su día fue niña
ya no lo será jamás?

(c)Marta Trinidad