Oda clásica a mi tierra


Mirando al horizonte
las palabras fluyen por doquier.
No hay paisaje que no encuentre,
ni palabra que no alcance,
con la pluma y el papel.

Los dedos titubeantes
son letras sin razón,
que los aires de su costa
distribuyen con amor.

Es mi tierra tan hermosa,
llena de vida y color.
Mas la sombra de su clima
le acompaña sin pudor.

Húmedos bosques contra verdes prados.
Aguas bravas y bellos lagos.
Cimas de hierba y aroma.
Ríos vivos y grandes historias.
Monumento, leyenda Celta.
Cuna morriña y gran viajera.
Por todo el mundo es admirada.
Todos quieren a Mi Tierra.

(c)Marta Trinidad

1 comentario:

  1. La poesia te sale del corazon y solo por ello ya es bonita. Un beso.

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